El año 1965, la Universidad de Chile sede Antofagasta crea un proyecto social que pretende acercar el arte a aquellos jóvenes en edad escolar cuyos padres no podían costear dichos estudios. Se impartían clases de música en la famosa casona ubicada en Calle Antonino Toro. Para proveer este proyecto de alumnos, se creó la Escuela de Desarrollo Artístico (E.D.A) y luego el Liceo Experimental Artístico (L.E.A), bajo la Vicerrectoría de Rubén Bustos Linch.
El L.E.A estaba bajo el alero de la Universidad de Chile, sede Antofagasta. Impartía sus clases científico humanista como cualquier colegio, y luego por las tardes se realizaban las actividades artístico-musicales correspondientes.
Sin embargo, años después, la Rectoría designada por el Gobierno militar, decide deshacerse del departamento de Artes de la Universidad de Antofagasta (ex U. de Chile sede Antofagasta), se finiquita entonces a todos los funcionarios del área artística de la universidad, dejando un número importante de trabajadores cesantes. El proyecto experimental artístico quedaba a la deriva.
Es en ese entonces cuando un grupo de funcionarios que trabajaba en éste proyecto artístico, deciden arriesgarse y con su patrimonio personal continúan con esta experiencia. Para dichos fines, se crea el Centro Experimental Artístico (C.E.A), que recibe en comodato todo el material que disponía la Universidad para poder desarrollar el proyecto y así realizar las clases artísticas.
La única forma de financiar la parte artística del Liceo, era que ahora cada apoderado se hiciera cargo del costo que requería formar un músico y para tales efectos, por sugerencia de la misma gente de la Secretaría Regional Ministerial de Educación de la época de crea otra sociedad; el Instituto Da Vinci. Solución, el Ministerio se hace cargo de la parte CH y los apoderados cancelando al Instituto Da Vinci, suplen la tarea que realizaba la universidad; pagar por los estudios artísticos de sus pupilos.
Se rescata así, un proyecto importante para la comunidad, del Cual soy parte. Mis abuelos y mi padre (músicos y profesores) educaron en el LEA. Mi familia; mi madre, mis tíos, mis primos, mis hermanos, hemos visto las transiciones de este proyecto y lo hermoso que es formarse y formar personas con tan rico espíritu; El Espíritu Leano.
Para el año 2000, la Secretaría Regional Ministerial de Antofagasta acusa al establecimiento de cobros indebidos. ¿Cómo es posible que un colegio particular subvencionado gratuito cobre arancel? ¿Cómo es posible que el C.E.A y el Instituto Da Vince ltda., estén integradas por las mismas personas naturales? ¿Hay lucro?…
El Liceo en la actualidad cuenta con dos establecimientos; la antigua casona en calle Antonino Toro y la sede central ubicada en Calle Coquimbo esquina Ossa. Claro que hay lucro, esto ha permitido construir e implementar el colegio, tener un equipo de profesores para cada área artística. Hay una inversión que han hecho todas las generaciones, por tanto hoy por hoy si alguien de la sociedad quiere hacer uso de lo que le corresponde como socio, es probable que tenga llevarse un muro, una pizarra, un pabellón, una escalera, sillas, mesas… inmuebles.
Finalmente la resolución de la Ministra Mariana Aylwin en el año 2003, fue que el establecimiento no había cobrado derechos de escolaridad, porque el Ministerio se hacía cargo de la subvención, pero que obviamente cobraba los aranceles a través del Instituto Da Vinci por la prestación de servicios que entrega en la formación artística de los alumnos del Liceo. También toma conocimiento que la Sociedad sostenedora del LEA y el instituto Da Vinci Ltda, son desde el punto de vista jurídico, dos entes distintos, integradas por las mismas personas naturales. Ambas instituciones realizan un trabajo mancomunado, desde siempre existe un convenio para que los alumnos desarrollen el área artística en el Instituto Da Vinci y cursen la Enseñanza Humanístico Científica en el LEA.
Se destierra de esta forma, la idea que el establecimiento había actuado fraudulentamente.
Sin embargo, el año 2010 nuevamente se ponen en tela de juicio el actuar del Liceo; los mismos acusadores anteriores, insisten en que el establecimiento realiza cobros indebidos, incompatibles con la subvención, afirmando que el LEA ya había sido sancionado anteriormente por esto. El Ministerio de Educación, pese a tener toda la información sobre la cosa ya juzgada, somete a una serie de actos de presión a través de Recursos de Protección y a un Proceso Administrativo a consecuencia de su actual Proyecto Educativo y su forma de financiamiento.
En esto, azuzados al parecer por detractores del proyecto educativo del LEA, se ven involucrados 14 apoderados que interponen este recurso, con la finalidad de evitar el pago de mensualidad por la educación artística, ADUCIENDO que el Liceo recibe subvención por ambas áreas. Sin embargo, La Justicia (Corte de Apelaciones de Antofagasta y Corte Suprema) rechaza el recurso de protección y determina que el Instituto Da Vinci solo cobra por el área artística. Además el Ministerio de Educación determinó sancionar al establecimiento con la Privación Temporal de la subvención por 12 meses, sin considerar que el Liceo se halla amparado en la Resolución 975, firmada por Mabel Sanchez Aguilera, Secretaria Ministerial de Educación de Antofagasta el día 28 de Octubre de 2003.
¿Qué significan para el establecimiento 12 meses sin subvención? Obviamente el pago que realizan los apoderados no alcanza a cubrir las demandas que tiene el colegio. Este establecimiento tiene doble equipo de profesores, uno para el área Científico Humanista y otro para el área Artística. ¿De qué forma sustenta sus requerimientos básicos, con una demanda de 1.300 alumnos?
La E.D.A, es una escuela subvencionada que mantiene a flote el área artística gracias al aporte que realiza mes a mes la Municipalidad de Antofagasta. Establecimientos similares en otras ciudades del país, están bajo el alero de otras instituciones. El caso del LEA, recordemos que se dio, porque funcionó bajo el alero de la Universidad de Chile hasta que el Rector designado por el Gobierno de la época decidió que tenía que deshacerse del departamento de Artes, sin embargo hubo un grupo de funcionarios que creyó en este proyecto. Hubo familias que apostaron porque tenían interés en contar con la posibilidad de que sus hijos pudieran recibir una educación CH de calidad y además una formación artística a la que en general no es fácil acceder.
Los alumnos del Liceo Experimental Artístico en el área de docencia artística, tienen clases grupales con niños de su nivel instrumental. En general, en el caso de la experiencia de música, no se atienden más de 5 ó 6 niños por cada nivel, permitiendo que el desarrollo instrumental de cada alumno sea óptimo. Por lo tanto, ahora bien sabemos que formar un músico no es gratuito, tiene un alto costo. Además se necesita de una persona capaz y calificada para enseñarle, y la subvención no cubre ese gasto. En promedio, el arancel del L.E.A es de $92.000, lo que permite financiar la parte artística en su totalidad.
¿Se puede sobrevivir sin subvención durante 12 meses? Simple, No. Si el caso fuera al revés, y se recibiera solamente la subvención, ésta podría costear lo que costea cualquier colegio subvencionado. ¿Y según el Ministerio cuál es la solución? Que a partir del próximo período, el colegio pase a financiamiento compartido. Se recibe la subvención y se recibe el arancel tope que cancela cada apoderado. Éste seguirá pagando $90.000 aproximadamente, de los cuales hay que devolver al Estado un 35%. Desaparecen las experiencias artísticas, puesto que no se pueden financiar con dinero que le pertenece al área CH. Se incorporan las clases artísticas a las horas de la Jornada Escolar Completa, lo que significa que ahora, por el mismo costo que antes, el alumno recibe solo una pincelada de la experiencia artística. Sin olvidarnos, que hay sumarle la apertura de nuevos colegios en la ciudad, por lo que la matrícula ha bajado considerablemente.
Todo lo anterior se resume en que ya no habrá dinero para costear un aprendizaje de calidad del área artística por la que el niño opte, puesto que las horas en la JEC, se realizarán como clases por curso, con lo que se desvirtúan las clases grupales. No habrá para costear profesores, por lo que el establecimiento se verá en la obligación de reducir el personal con el que cuenta hoy en las experiencias artísticas.
El LEA goza de un prestigio innegable. En la Resolución 975 del año 2003, se afirma que el Liceo estaba considerado en esa época como el mejor establecimiento subvencionado de la Región y el tercero en esta misma categoría en el ámbito nacional. Y sin lugar a dudas, en el área artística era aún más destacado, puesto que fue semillero de grandes músicos tanto a nivel nacional como internacional. Y sin ir más lejos, un alto porcentaje de los docentes del área artística que se desempeñan en el establecimiento, estudiaron en él. Un 90% de los integrantes de la Orquesta Sinfónica de Antofagasta, fueron estudiantes del Liceo, el Director Titular de ésta, Christian Baeza, es Ex alumno. Muchos solistas que vienen a tocar junto a la Orquesta son Ex alumnos del LEA. El Director de la Compañía de Teatro Pedro de La Barra, de la Universidad de Antofagasta, Don Alberto Olguín también fue alumno del establecimiento. Y si vamos a otros establecimientos u otros proyectos artísticos en la ciudad, incluso en diferentes localidades de la Región, nos encontramos siempre con la grata sorpresa que los encargados del área artística fueron LEANOS un día.
El Liceo Experimental Artístico ha formado seres con inteligencias múltiples, que educan su talento, y que gracias al arte se desarrollan integralmente; seres capaces de explorar sus capacidades, personas que saben trabajar en equipo y que conocen una disciplina y rigurosamente se perfeccionan para superarse. Lo que aprendemos del arte, se transfiere a todos los aspectos de nuestra vida.
Tengo una fe infinita en el proyecto del Establecimiento en el que me eduqué. Me permitió desarrollarme como persona y creó en mí una sensibilidad única. Amo fervientemente cada expresión de arte, porque me crié y eduqué dentro del ESPÍRITU LEANO.
No hay otro LEA en la ciudad, ni en la Región, ni el Norte Grande. El proyecto que sostiene este establecimiento es único. Sus agrupaciones son de categoría nacional; es cuna y semillero de grandes profesionales tanto en carreras tradicionales como artísticas, si se termina el proyecto educativo como lo conocemos hasta ahora, ¿con qué nos quedamos? ¿Un LEA sin arte?
Espero que sea cual sea la resolución final, después de todos los datos que le doy tomen consciencia de la importancia que tiene el establecimiento para muchas personas y familias. Para algunos es fuente laboral…
Muchos eligieron este establecimiento porque su enseñanza es especial, porque se respira arte, porque generaciones y generaciones estuvieron educándose y han hecho una importante inversión en sus vidas. No quiero ser de la generación que vio morir al LEA. ¡Me niego!
¿Y usted? ¿Me apoya?
Natalia Baeza Santelices
LEANA, Profesora Violín y Viola L.E.A e Instituto Da Vinci, Músico de la Orquesta Sinfónica de Antofagasta.